miércoles, 19 de junio de 2013

Lucía Lacarra fascina al público del Teatro de la Zarzuela


Lucía Lacarra y Marlon Dino en La dama de las camelias










Lucía Lacarra la Compañía Nacional de Danza ofrecieron ayer en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el espectáculo CND en Punta’s, una delicada y variada exhibición de lo que puede hacer hoy una bailarina sobre unas zapatillas de clásico.









Lola Ramírez

Sencillamente irrepetible, fantástica, emocionante, delicada, elegante, así fue ayer la actuación de Lucía Lacarra, virtuosa hasta la perfección. Como artista invitada de la Compañía Nacional de Danza, Lacarra que une a su indiscutible calidad técnica e interpretativa una sencillez poco habitual en una primera figura, fue sin duda la estrella de la noche en el espectáculo CND en Punta's. Desde que llegó a la CND, José Carlos Martínez, director artístico de la compañía viene realizando un gran esfuerzo para ir integrando en el repertorio de su equipo temas neoclásicos o puramente clásicos, tan demandados por el público. 

En esta ocasión, la compañía que dirige el ex etoile de la Ópera de París nos ofreció un variado programa en el que las zapatillas de puntas jugaban con diferentes lenguajes desde el ballet clásico hasta el contemporáneo.  La representación comenzó con Who Cares?, una coreografía de Balanchine estrenada por la CND en el Teatro Real de Madrid, el pasado 14 de marzo e interpretada en esta ocasión por Nandita Shankardass, Yae Gee Park, Natalia Muñoz y Ryan Ocampo.

Tres Preludios, de Ben Stevenson, estrenada por la Harkness Youth Company en 1969 fue la pieza que sembró de silencio el Teatro de la Zarzuela. Premiada internacionalmente desde su creación, ha sido numerosas veces representada por compañías en todo el mundo. El sutil y romántico paso a dos se centra en dos bailarines que se enamoran mientras trabajan en un estudio de danza. Papel perfecto para Lucía Lacarra y Marlon Dino. Imposible darle mayor credibilidad a una actuación que une sentimiento y técnica en una simbiosis prácticamente perfecta. Lucía es maravillosa. Víctor Ullate, el maestro que la convirtió en primera bailarina de su compañía estaba en el patio de butacas disfrutando de la interpretación de la que fue una de sus más preciadas alumnas. El público también lo disfrutó. Un espectador atacado por los virus, ahogaba como podía una tos empeñada en romper el mágico momento en el que Lacarra saltaba por encima de la barra haciendo unas inexplicables y perfectas filigranas. Marlon Dino, majestuoso con su impresionante figura sujetaba con destreza el delicado cuerpo de su partenaire. Es un auténtico placer contemplar la danza de esta pareja.


La Compañía Nacional de Danza interpretando Who cares? de Balanchine


Lucíe Barthèlèmy, Noëllie Conjeaud, Eugenia Brezzi, Aleix Mañé, Anthony Piña, Aída Badía y Daan Vervoort interpretaron a continuación Herman Schmerman, el tercer trabajo que el Sr. Forsythe cedió a la Compañía Nacional de Danza. La primera parte de esta coreografía fue creada para el New York City Ballet en 1992. Más tarde –ese mismo año- se le añadió un paso a dos creado para el Ballet de Frankfurt –agrupación que el propio Forsythe dirigió durante veinte años-. Esta alegre pieza fue el postre de la primera parte.

La primera adaptación escénica de la novela romántica de DumasLa Dama de las Camelias- fue estrenada en el Théâtre du Vaudeville de París, en febrero de 1852 y obtuvo un éxito inmediato. Poco después, Giuseppe Verdi creó una música cautivadora para la historia, cuyo resultado se convirtió en su famosa ópera La Traviata de 1853.
En la maravillosa adaptación al ballet de John Neumeier, éste crea un fascinante drama bailado alrededor de la protagonista femenina, interpretada en esta ocasión por Lucía Lacarra, con música de Frédéric Chopin. Cautivadora en su fragilidad, Lacarra compone un emocionante personaje, acompañada de nuevo por Marlon Dino. El público de la Zarzuela aplaudió con fuerza a la bailarina donostiarra.

No podía faltar en esta CND en punta’s una coreografía de José Carlos Martínez, su director. La inspiración de Martínez a la hora de crear Sonatas parte de un profundo estudio previo de la partitura de Antonio Soler y Domenico Scarlatti. Como en una sonata, las frases coreográficas se transforman, se repiten y evolucionan al ritmo de la estructura musical. Cada bailarín representa un instrumento musical de la versión orquestal de las sonatas, interpretando su propia partitura coreográfica. Con figurines de Agnès Letestu, partenaire habitual de Martínez en la Ópera de París, Sonatas fue interpretada ayer por los bailarines Seh Yun Kim, Moisés Martín Cintas, Yae Gee Park, Antonio de Rosa, Rebecca Connor, Noëllie Conjeaud, Jessica Lyall, Jacopo Giarda, Rodrigo Sanz, Iván Sánchez, Erez Ilan, Toby William Mallitt y Antonio De Rosa.

Una noche de danza inolvidable.

CND en Punta’s
Compañía Nacional de Danza
Teatro de la Zarzuela (14 al 23 de junio) 

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